Oraciones Subordinadas Concesivas

 

 

 

 

 

            Las subordinadas concesivas expresan una objeción o una dificultad para que pueda llegar a cumplirse lo expresado en el primer elemento oracional. Estas oraciones son un tipo de subordinación demasiado cercana a la coordinación adversativa, pues en cierto modo suponen también una restricción a la idea expresada en la O1, y muy especialmente cuando se usa su nexo común (aunque): Tengo dinero, pero (=aunque) no compraré nada. Se apreciará que en el doble ejemplo anterior el valor de los dos nexos en cuestión es idéntico pues ambos producen el mismo tipo de oración coordinada adversativa. Suele decirse, y con razón, que la diferenciación entre el aunque adversativo y el aunque concesivo se consigue mediante la sustitución del concesivo por la construcción aun + gerundio: así, el mensaje que pretenda unir las dos ideas que nos sirven de ejemplo (1: tener dinero y 2: comprar algo) de forma adversativa habría de usar el nexo pero (Tengo dinero, pero no compraré nada), y, si lo que se pretende es unirlas de forma concesiva habría de usarse el nexo aunque o su equivalente aun + gerundio (Aunque tenga dinero, o Aun teniendo dinero, no compraré nada). Se habrá apreciado ya la falacia que acabamos de exponer: no es el nexo utilizado (pero/aunque/aun+gerundio) el que convierte a uno u otro mensaje en adversativo o en concesivo, sino el orden de las ideas expuestas; con pero hemos unido las ideas 1 y 2, mientras que con aun + gerundio y aunque hemos unido las ideas 2 y 1. La esencia de la concesión está, por tanto, no en el nexo utilizado, sino en el razonamiento utilizado: las ideas 1 y 2 pueden coordinarse adversativamente, pero para que la unión sea subordinada concesiva han de ser unidas de forma inversa; absurdo sería oír en boca de alguien Tengo dinero, aun no comprando nada, o Tengo dinero, aunque no compre nada.

            Los nexos y construcciones nexuales de este tipo de subordinadas son los que aparecen en el siguiente cuadro:

 

 

 

Nexos conjuntivos

                        Los nexos incluidos en la primera columna pueden funcionar como conjunciones en otros tipos de oraciones, pero son concesivos en casos semejantes a los siguientes ejemplos:

·        aunque: Aunque tiene mucho dinero, viaja poco.

·        aun cuando: Aun cuando se mostraba tranquilo, hervía por dentro.

·        así: Así lo diga tu padre, seguiré haciendo lo mismo.

·        siquiera: Déjame entrar, siquiera sea un momento.

·        si bien: El truco que dices es bueno, si bien no sale todas las veces.

 

Forma personal/no personal

En la segunda columna aparecen las formas nexuales que presentan la doble posibilidad de ir seguidas de infinitivo o no, según sea usada o no la conjunción que al final del nexo:

·        a pesar de (que), pese a (que): Cogió el coche, pese a haberle advertido que no lo hiciera (a pesar de que le había advertido que no lo hiciera).

·        encima de (que), además de (que), aparte de (que): pese a que la unión que realizan es a todas luces coordinada copulativa, puede percibirse cierto grado de concesión en estos tres nexos: Encima de que le hemos dado alojamiento estos tres meses, se va sin despedirse.

 

"que" + forma personal

Las construcciones nexuales de la tercera columna tienen en común la presencia obligada de la conjunción que al final:

·        para lo poco que, para lo mucho que: Para lo poco que trabaja, bastante dinero le damos.

·        por muy (...) que, por mucho (...) que, por más (...) que, por poco (...) que: Por más carantoñas que me hagas, no cederé; No te dejaré ir a la calle por mucho que te empeñes.

·        ya que: Escribía un tipo de prosa poética, ya que no poesía.

·        y eso que: Puso la mesa a las cuatro; y eso que le avisé con tiempo.

·        bien que: Rezaba calladamente, bien que a veces se le oía.

·        mal que: Mal que te pese, tendrás que hacerlo esta mañana.

 

Formas no personales

En la cuarta columna aparecen resumidas las construcciones nexuales que utilizan un verbo en forma no personal:

·        con el gerundio pueden presentarse cuatro construcciones:

o      aun + gerundio: es, como dijimos arriba, la construcción definitoria de las subordinadas concesivas: Aun sabiendo que me enfadaría, lo hiciste.

o      hasta + gerundio: Hasta cocinándolo con especias aromáticas, no hay quien se lo coma.

o      gerundio + y todo: Cojeando y todo, llegó de los primeros.

o      ni + gerundio: Ni regalándoselo lo quiere.

·        con el participio (o un adjetivo, debido a su semejanza funcional) también pueden producirse oraciones concesivas mediante las construcciones participio + y todo: Odiado y todo, continúa de presidente; Enfermo y todo, sigue trabajando y ni + participio: Ni regalado lo quiere [No ha de confundirse esta última construcción con No lo quiere ni regalado, que es coordinada adversativa pues la elipsis subyacente hace que equivalga a No lo quiere (ni vendido) ni regalado]

·        con el infinitivo, pueden presentarse las dos construcciones siguientes:

o      con + infinitivo: Con ser rico, eso no lo puede comprar.

o      para + infinitivo: Para ser tan rico, no gasta mucho dinero.

 

Construcciones fosilizadas

Estas oraciones pueden presentar ciertas formas especiales, muchas veces fosilizadas, como las que señalamos a continuación:

·        diga lo que diga, sea como sea, sea cual fuere, etc.: son construcciones con doble forma verbal de inequívoco valor concesivo: Hemos de conseguir que venga, sea como sea.

·        quieras que no, me duela o no, etc.: son construcciones coordinadas con el segundo elemento negativo, que también presentan un claro valor concesivo: Me duela el brazo o no, iré al médico esta tarde.

·        con todo y con eso, con lo ... que... y, etc.: son construcciones preposicionales, en cierto modo enfáticas, que también conllevan valor concesivo: Quiere dejarnos, con la falta que nos hace; ¡Con lo listo que es y no encuentra trabajo! Son construcciones muy cercanas a las oraciones interjectivas: ¡Con la falta que nos hace!; ¡Con lo listo que es!...